En referencia a Barro de Medellín, el escritor ha comentado que es un libro "lleno de sentimientos" pese a que sus protagonistas se mueven en un ambiente duro, "al límite de todo y de la nada".
Alfredo Gómez Cerdá
Nació en Madrid en 1951. Es licenciado en Filología Hispánica. Comenzó a escribir a los 11 años y a partir de 1982, año en que resultó finalista del Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor con su novela Las palabras mágicas, se dedica a escribir para el público más joven. En 1990 recibió el Premio El Barco de Vapor por Apareció en mi ventana.
Su extensa producción literaria le ha valido numerosos premios, entre los que se cuentan el Premio Altea (1984) por La ciudad que tenía de todo; Premio de literatura juvenil Gran Angular (2005) por Noche de alacranes; Premio Cervantes Chico (2008) por el conjunto de su obra y ahora este premio nacional.
Con Ediciones SM ha publicado otros libros en la colección El Barco de Vapor, entre otros Amelia, Amalia y Emilia, El ratón de Laviana, El tren saltamontes, Cerote, el rey del gallinero, Jorge y el capitán, El tesoro más precioso del mundo, Timo Rompebombillas, Nano y Esmeralda, La noche de la ciudad mágica, El negocio de papá y El cuarto de las ratas.
En la colección Gran Angular ha publicado La casa de verano, Con los ojos
cerrados, La puerta falsa, Pupila de águila y Soles negros y en la colección Alerta Roja Sin máscara, Las siete muertes del gato, Eskoria y Autobiografía de un cobarde.
Además de leer y escribir, también le gusta pasear solo por las mañanas y acompañado por las tardes, soñar cosas imposibles, oír música de todo tipo y observar los paisajes y las relaciones entre sus habitantes.